La Junta Nacional de Fuerza Nacional ha examinado las acciones emprendidas en defensa de la Cruz de los Caídos de Callosa de Segura y de los diversos acontecimientos sucedidos en las últimas semanas acordando lo siguiente:

Visto el rechazo de la plataforma por defensa de la Cruz de la colaboración de las fuerzas nacionales, que impidieron la presencia por medio de la fuerza pública en una primera concentración y abuchearon a otros patriotas en otra más reciente; visto que las fuerzas de izquierda autoras de la pretensión de la retirada de la Cruz han sido elegidas por una amplia mayoría del pueblo de Callosa de Segura; visto el reconocimiento que el párroco responsable de la Cruz ha hecho, reconociendo a la Cruz como un símbolo de exaltación de la Guerra Civil; vista la retirada del nombre de José Antonio Primo de Rivera por parte de la propia parroquia; vista la pasividad y silencio de la jerarquía eclesial titular de los terrenos ocupados por la Iglesia y la propia Cruz; la Junta Nacional de Fuerza Nacional en pleno y por unanimidad acuerdan: continuar con las acciones judiciales penales y civiles pertinentes contra el alcalde de Callosa de Segura y los miembros de la corporación municipal responsables, por prevaricación, delito contra la libertad religiosa, delito contra la libertad de expresión, delito de enaltecimiento del odio, y cuantas vulneraciones de los derechos civiles y fundamentales de los ciudadanos que honran a Cristo bajo el símbolo de la Cruz y hacen honor de los difuntos en cuyo nombre fue erigida, sin que quepa en tal monumento exaltación de sublevación, guerra, o represión alguna. De esta forma Fuerza Nacional se desvincula de cualquier acción o manifestación pública que la plataforma ciudadana de Callosa de Segura u otras fuerzas políticas pudieran convocar o realizar.

Por otro, Fuerza Nacional debe oponerse completamente a cualquier vinculación con la autoría de las pintadas que tanto revuelo han causado estas semanas en la localidad. Fuerza Nacional, como organización política , legalmente constituida y registrada “es un partido político de ámbito de actuación nacional constituido para contribuir democráticamente a la determinación de la política nacional y a la formación de la voluntad política de los ciudadanos, así como promover su participación en las instituciones representativas de carácter político mediante la presentación y apoyo de candidatos en las correspondientes elecciones”.

Ente los fines específicos de Fuerza Nacional se encuentran: * la reconstitución de la Europa cristiana, a cuyo fin contribuirá con todos sus medios; * la justicia que ha de ejercerse a todos los niveles, con plena independencia y de modo indeclinable, por Tribunales de derecho, sin admitirse forma alguna de desviarla o sustraerse a ella, con sujeción estricta al ordenamiento jurídico, y sin cauce para la arbitrariedad o para impunidad de las transgresiones; * el ordenamiento de la sociedad según los Principios de subsidiariedad y totalidad. Por el Principio de subsidiariedad se respeta la autonomía de los distintos entes sociales y el derecho de los mismos a conseguir sus fines propios sin intromisiones ni injerencias de ámbito superior; * como partido confesionalmente católico, desenvuelve su vida e ideal político bajo la luz de la Doctrina Social de la Iglesia, la cual asume y defiende, dentro de la identidad política e histórica de España, la Hispanidad y la Cristiandad. Como confesionalmente católica, exige de militantes, simpatizantes y de todas aquellas personas e instituciones que colaboren con ella, la defensa, respeto y aceptación de dichos principios.

En respuesta a las declaraciones del Alcalde de Callosa de segura en el Diario de la Vega, debemos expresar que nos parece una enorme hipocresía por parte del alcalde Fran Maciá (PSOE), al que vamos a llevar frente a los tribunales, que quiso mostrar a través de un comunicado remitido a los medios “el más absoluto rechazo y condena” a las pintadas “que en nada ayudan al entendimiento al reflejar una absoluta falta de respeto hacia personas que puedan pensar de manera diferente”; continúa diciendo Maciá en su escrito que estos hechos “no benefician en nada a la convivencia ciudadana” puesto que existen cauces para expresar las opiniones sin necesidad de ofender ningún tipo de creencia o símbolos. La hipocresía y mala fe de Maciá es suma cuando el mismo desprecia a los que piensan diferente cuando pretende demoler un símbolo que no hace exaltación de nada, sino memoria de unas personas que son antepasados nuestro y que murieron por sus propios ideales. Más aún, dice que existen cauces para expresar las opiniones sin ofender las creencias o símbolos y él mismo desprecia las creencias de los católicos que erigen el símbolo de la cruz en memoria de sus difuntos.

La falacia y fraude de ley que se está realizando a lo largo y ancho del territorio español clama justicia. La mal llamada Ley de Memoria Histórica, Ley 52/2007, solo hace mención de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas en su artículo 15, y hace referencia a su retirada solo y exclusivamente si los mismo hacen exaltación de la Guerra Civil o de la represión realizada en ella o en la dictadura, incluso prevé que en este caso no sean retirados si son de cierto interés histórico o cultural. Ni un escudo, ni una cruz, ni la memoria de los difuntos, ni el nombre de calles, ni el recuerdo de acontecimientos históricos, hacen exaltación de la Guerra Civil y de la represión que por ambos bandos pudo producirse. Tampoco la ley se refiere al Régimen Nacional del Generalísimo Franco censurándolo, solo a la represión (y se entiende que política) que en él pudo realizarse.

Artículo 15. Símbolos y monumentos públicos.

  1. Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la retirada de subvenciones o ayudas públicas.
  2. Lo previsto en el apartado anterior no será de aplicación cuando las menciones sean de estricto recuerdo privado, sin exaltación de los enfrentados, o cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas por la ley.
  3. El Gobierno colaborará con las Comunidades Autónomas y las Entidades Locales en la elaboración de un catálogo de vestigios relativos a la Guerra Civil y la Dictadura a los efectos previstos en el apartado anterior.
  4. Las Administraciones públicas podrán retirar subvenciones o ayudas a los propietarios privados

que no actúen del modo previsto en el apartado 1 de este artículo.

El término exaltación, junto a que esta debe hacerse específicamente de la “sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura, establece claramente los límites de la ley. Atendiendo al Diccionario de la real Academia de la Lengua este se refiere a la acción de: 1. tr. Elevar a alguien o algo a gran auge o dignidad. 2. tr. Realzar el mérito o circunstancias de alguien. Hacer memoria de los difuntos, el honor y dignidad que cada uno libremente puede y debe realizar a sus antepasados, forma parte de los derechos Fundamentales del ser humano, y ni ley alguna ni administración injusta pueden vulnerar los derechos que la propia dignidad del ser humano nos confiere. La mención y recuerdo de nombres, y de sus personas, de personajes históricos, del mismo Jefe que fue del estado español Francisco franco Bahamonde, o del vilmente asesinado José Antonio Primo de Rivera, el honor y memoria que se debe a tantos callosines que dieron su vida por su fe y por sus ideales, no hace exaltación de nada, sino que cumple con un deber moral que nos obliga.

Es una enorme mentira del alcalde que la ley obligue a nada con respecto a la Cruz al presunto prevaricador Maciá. Incluso parece que el terreno pertenece a la Iglesia Católica dentro de la finca que es afecta catastralmente a la Parroquia. La accion del alcalde y de la coorporación municipal está movida por el odio y el rencor y la voluntad de reabrir viejas heridas que el pueblo de Callosa de Segura cerró hace tiempo con mucha dignidad y orgullo.

Cuanto más es indigno y vil pretender que una cruz, signo del amor por el que Cristo entrego su vida, y la memoria de los difuntos, nuestros abuelos y bisabuelos, que murieron, en tantos casos asesinados injustamente sin causa judicial y sin razón, sea demolida por el rencor y rabia de algunos que no entienden lo que significa el perdón y la reconciliación.